El adverbio todavía , primo hermano del menos sonoro e incluso más prosaico «aún» es el término elegido para dar nombre a esta maravilla colectiva en formato libro que aún, valga la adverbial redundancia, estás a tiempo de hacerte con ella. Todavía es una colección de relatos de / sobre / por la España vaciada / sentenciada. Varios autores, todos de fuste, de la mano de la Editorial Páramo —un pedazo de descubrimiento para mí— y de los micromecenas que hemos puesto nuestro (desinteresado / interesado) granito de arena, cuentan / narran / relatan nuestros / vuestros pueblos. Nuestros parajes y sus gentes. Al final, lo esencial es invisible para los ojos , que decía el joven príncipe de Saint-Exupéry. De eso se trata, de contarnos b uenas historias, del paisaje emocional . O, si lo quieres de otra manera más concisa todavía: sustrato, flora y fauna: un ecosistema humanizado, que no antropizado .
Ampuero , Trías y Fernanda Melchor, las tres talentosas Fernandas, rebosan tanto éxito en lo puramente literario, al final es lo que importa, como en su relación con las ventas y la siempre complicada industria editorial. A las tres las suelen incluir en eso tan controvertido que han dado en llamar el nuevo boom latinoamericano , junto a ellas también meten en el saco a otras tan brillantes como: Mariana Enríquez, Mónica Ojeda, Schweblin o Selva Almada . Lo del boom parece un poco forzado, como forzado lo fue el ya tan manoseado de los sesenta . Un servidor, que no dejo de ser un simple escritor con bastante curiosidad, sin hacer ningún tipo de análisis pseudosociológico, sí intuyo algo de carácter generacional y femenino, claro. Como si por fin el sector y de la mano los lectores, nos hubiésemos quitado la venda y hubiésemos empezado a disfrutar con estas lecturas maravillosas. La supuesta hegemonía anglosajona, cierto machismo en el mundillo, o peor, condescendencia y ya, má...